Encuentra a tus autores aquí

martes, julio 17, 2007

Eida Martínez Roche: Frida Kahlo, "Pata de Palo"



Mi intuición sobre Frida: lntroducción


Escogí trabajar la biografía de Frida buscando respuestas a mi vida, justificaciones al dolor humano, las rupturas, la muerte. Ella perteneció a una época cargada de sentidos, exhuberante en motivos y quehaceres, personajes, culturas, rabias y desafíos, y yo estoy en otra que me ha arrancado con violencia los porqués y me tiene colgada del punto con el que concluye el signo de interrogación de mi existencia, ambas profundamente dolorosas.
He leído sobre ella "en búsqueda" como cuando abro la Biblia en los Salmos, me recorro la ira de Job, la historia de Ruth, Salomé o Magdalena, como leo a Sor Juana, Juana de Ibarbourou o Dulce María Loynás, igual los cuentos cortos de Cortázar o las "Cotidianas" de Benedetti y también cuando nada más necesito ver la luna o quedarme quieta, sin preguntas, frente a mi imagen tan propia y tan ajena.
Sabía de ella poquito: su dolor, amoríos, arte, compromiso, todo de manera muy superficial, como chismes latinoamericanos, pero sentí siempre magnetismo (que ahora me confirman sus biógrafas, ejercía sobre todas las personas y al final de sus días parecía utilizarlo conscientemente para propiciarle afectos y cariños, que era lo único que parecía calmar sus dolores), curiosidad especial por conocerla, como si estuviera viva y traviesa invitándome a vinearla3
No es que ahora la conozca, igual la sigo intuyendo, sólo que con más fuerza, y estoy impresionada de su sensibilidad y fortaleza, lucidez artística y humana, capacidad de sintetizar en su obra el sufrimiento y la cultura del pueblo mexicano con su propia historia y dolor, y al mismo tiempo encontrar raíces universales y propias. También de su especial manera de hacer de su cuerpo un universo donde vive ella y confluimos todos. Su vida y arte son tan concretos como su piel, órganos reproductores, corazón, piernas, vagina, columna, que fueron los universos de su dolor y su placer, por ellos sangra, con ellos ama.



"La columna rota"4es uno de sus óleos, hecho en 1944; en él su angustia y sufrimiento están exhibidos con transparencia, igual al miedo de derrumbarse, simbolizado al dibujarse ella misma sostenida por cinturones de acero.
La descubro niña introvertido, adolescente rebelde, mujer espontánea abierta a la sensualidad de la vida y a la suya propia, profunda, fuerte, mística, cósmica, superficial como ranchera mexicana, dramática igual al escenario de hospital que vivió tantas veces, enamorada hasta la locura, en primer lugar de ella que era Diego, o Diego que era ella, pero también apasionadamente de muchos y muchas más, "crista" de su época al pintarse adornada con símbolos del calvario cristiano5, artista transparente ofreciéndonos su drama existencial y las pasiones de su vida de mujer, en casi 200 cuadros que pintó, la mayoría de los cuales fueron autorretratos.
Visité en Coyoacán su casa azul, convertida ahora en MUSEO FRIDA KAHLO y donde su historia comienza en 1907 y termina (si es que esa palabra existe) con una neumonía que adquiere participando en una marcha de protesta contra el golpe del General Castillo Armas en Guatemalas6; es 1954 y ella tiene 47 años. Hasta en su muerte fue fiel al eterno retorno del tiempo de los mexicanos: el punto inicial que es igualmente punto final de encuentro y reencuentro de la vida y la historia. En ella: su casa azul. Después de leer un poco lo que he podido conseguir: "Fantasías de un cuerpo herido" de Aracely Rico y "Una biografía de Frida Kahlo" de Hayden Herrera -su mejor biógrafa-, más algunos artículos periodísticos que me proporcionó la Embajada Mexicana y otros la sección de Referencia de la Biblioteca de la UNA, voy únicamente a hacer un esbozo suyo que está dentro de mí más intuitiva que cognoscitivamente para lo que tendría que profundizar en la historia y la cultura mexicana con su "culto a los muertos", su Guadalupana y ritos de ex-votos, la coyuntura mundial en la que se ubica la militancia comunista de Frida, su matrimonio, enfermedad y arte, el movimiento subrealista que une a artistas del mundo en ideales comunes: Diego Rivera -por supuesto-, Siqueiros, José Clemente Orozco, Derain, Picasso, André Breton.... el significado del cuerpo y la sexualidad humana desde la psicología y la historia de las culturas junto a la idea de la muerte y la vivencia que de ella tienen los pueblos.



Carlos Pellicer, el gran amigo suyo que estuvo hasta en sus últimas días, en su "Homenaje a Frida Kahlo" le dedicó el siguiente soneto que me significan la admiración que le tenemos hombres y mujeres de entonces y ahora:
Cero a la izquierda, nada. Yo te digo: toma esta nada, póntela en un dedo. Nada en un dedo llevarás sin miedo. La nada poderosa del mendigo. Te veo por la nada de un postigo y eres la cifra que alcanzar no puedo. Ante tu fuerza saludable quedo igual a un árbol hueco y enemigo. Cero sin fin a la derecha es tuyo. Sí pienso en ti -robándote-, destruyo toda la cobardía que me llena. Nada soy. Todo tú. Con nuestra vida llena de soledad, yo soy la arena y tú la raya horizontal sufrida.7 (octubre de 1953, poco antes de su muerte).



Voy a compartir algunos elementos que creo nos ayudarán a comprender la película del mexicano Paul Ledue "Frida, naturaleza viva", hecha a principios del 80 y con la que se inicia su rescate como personaje histórico. Por supuesto que serán rápidos y quizás sueltos, pero quisiera facilitar acercarnos a Frida como jugando a vivir en una dimensión completamente abierta, humana, sabiéndonos parte del teatro de la vida del que ella fue consciente.


Datos biográficos y características personales


Nace el 7 de julio de 1907 en Coyoacán. Su papá era un emigrante alemán, Guíllermo Kahlo, fotógrafo y con padecimientos de epilepsia que le producían ataques cada mes y medio. Gustaba del piano y la música clásica y a pesar de cinco hermanas más, es con Frida con quién se identifica; estimulaba su curiosidad y apasionamiento por las piedras, flores, pájaros, insectos en conversaciones y recorridos lentos por los bosques. Su madre, Matilde Calderón, de Oaxaca, es una mujer sencilla y muy guapa que no transciende su rol de ama de casa.
Tiene 6 años cuando le da poliomelítis, y pasa sus primeros nueve meses encerrada en su cuarto. Una pierna le quedó delgadita, pero su figura era tan ligera y viva que muchos testimonios sobre ella dicen que parecía danzar o volar, no obstante el uso de botitas desde los 7 años la hacen una niña distinta y solitaria. Hay muchos de sus cuadros que evocan esa soledad infantil que recrudece en varias épocas de su vida adulta: "Diego estoy sola, Diego ¿dónde estás?"8 escribe en su diario reiteradamente.
En 1925, a sus 18 años un autobús en el va con su novio, Alejandro Gómez Arias, compañero de la Preparatoria donde asistía y a quien amó con una gran pasión, choca con un tren. "Fue un choque raro. No fue violento sino silencioso y pausado, y dañó a todos: más que a nadie, a mí" (notas de su diario).9
Las consecuencias de este accidente marcan el resto de su vida, 29 años más que se convierten en una lucha por afirmar la alegría y la esperanza en medio de constantes dolores y la amenaza permanente de la muerte.
Su columna vertebral se rompió en tres lugares de la región lumbar, se fracturó la clavícula y la tercera y cuarta costilla. Su pierna derecha sufrió once fracturas y el pie derecho fue dislocado y aplastado. El hombro izquierdo estaba fuera de lugar y la pelvis rota en tres sitios. El pasamanos de acero la atravesó a la altura del abdomen: entró por el lado izquierdo y salió por la vagina.10
Fue una de las treinta y cinco mujeres que entraron a la Escuela Preparatoria anexa a la UNAM, donde asistían 2000 varones, y que recién se abría a aceptar mujeres.11Como estudiante fue una joven irreverente y ahí conoce a Diego de Rivera, de 36 años, cuando éste es contratado para hacer un mural en el anfiteatro Bolívar de la Preparatoria.12
A los 22 años (1929), después de su accidente y el período de convalescencia, comienza a pensar en la pintura y pinta con pasión hasta 3 meses antes de morir.
En 1928 termina su relación con Alejandro, sufre mucho por ello, y tres meses después se enamora para siempre de Diego después de haberse integrado al Partido Comunista Mexicano por iniciativa propia e identificación con su pueblo. Diego era el Secretario Político.
Se casan en 1929. "El elefante y la paloma", "La bella y la bestia" decía su padre.13Diego era alto, gordo y pintoresco, le encantaba hablar mientras pintaba y se parecía a una rana, usaba balandranes y botas, no obstante su ternura y personalidad lo hacen ser perseguido por mujeres a quienes amó indiscriminadamente; ya para entonces era internacionalmente conocido como genio del muralismo y mujeriego, entre otras cosas.



De Frida hay millones de cosas que decir. Imposible enumerar sus amantes, (Trosky, Isamu Noguchi, Jackeline Breton, Nicolás Muray, Alejandro y un pintor español refugiado en México con quien mantiene una intensa relación hasta 2 años antes de morir y que fue su último amante masculino), amigos (Pablo Neruda, André Breton, Tina Moddotti, Picasso, Henry Ford) gustos, obsesiones, desarraigos, soledades, lágrimas, cartas, bailes, coqueteos, médicos, enfermeras, hospitales, bastones, sillas de rueda, corsés, muletas. Todo en ella fue intenso y todo también amor y lucha constante con ella misma. Gustaba vestirse con el traje regional de tehuana y arreglar su pelo y aretes de la misma manera, amaba a Stalin y Malenkov, los espejos que abundaban en su casa, las muñecas fabricadas por ella y a quienes hacía actas de nacimiento.... amaba ¿cuánto más?: flores, mariposas, piedras... Hayden Herrera hace una descripción física muy especial:



Era casi bella, y sus pequeños defectos sólo servían para intensificar su magnetismo. Sus cejas formaban una línea continua a través de la frente, y la sombra de un ligero bigote enmarcaba la boca sensual. Tenía los ojos oscuros y almendrados, con las comisuras exteriores prolongadas hacia arriba. Las personas que la conocieron bien dicen que esos ojos resplandecían de inteligencia y humor. Algo en la franqueza penetrante de la mirada hacía que sus visitantes se sintieran desenmascarados, como si los estuviera observando un celote.14



Elementos del contexto político y cultural que Frida vivió. Los más transcendentales
La Revolución mexicana, tan cruenta como la hemos conocido y más, estalló en 1910 (a sus 3 años). Pascual Orozco y Pancho Villa en Chichuahua, sublevaciones por todos lados, Emiliano Zapata en Morelos. En 1911 cae y es exiliado el dictador Porfirlo Díaz, pero los continuos derramamientos de sangre continúan hasta 1920 que toma el poder Alvaro Obregón.
Frida vive, a nivel internacional, la primera guerra mundial (1914-1918), la segunda (1939-1945); se lanza el primer cohete al espacio (Spunik I) y Hitler tiene "guardaditas" unas cuantas bombas nucleares, pero es Truman como presidente de Estados Unidos quien revela al mundo la existencia de las mismas con el horror de la destrucción de Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945 respectivamente, se provoca el rendimiento japonés y se concluye la guerra.
La muerte de Stalin en 1953 estremece a Frida; le sucede Malenkov quien también se convierte en su ídolo político.



México nacionalista, como Teotihucán, el Popo y el pulque, lucha por su identidad, busca sus raíces en la música, el baile, la pintura, sus ritos; sus intelectuales son rebeldes y sus artistas apasionados las 24 horas por vivir "su" México sin la influencia francesa o española.
Mientras "en algún lugar de Nicaragua" Sandino dirige un "ejército de locos y poetas" que cantan "La Adelita" mientras avanzan en las montañas de las Segovias, conocido en el mundo y apoyado en su lucha contra una dictadura también conocida por humillante, despótico y grotesca.
Culturalmente se hacen famosos loa ballets rusos que irrumpen con éxito en Europa, se publica el Manifiesto Muralista por David Siqueiros y Diego de Rivera, se da la primera exposición subrealista en París y Vasconcelos escribe "La raza cósmica", mientras Virginia Woolf termina "Al faro" e Isadora Duncan muere en Francia después de realizar su sueño de danzar en Moscú.
Strawinsky está en el apogeo de sus conciertos en Berlín y Máximo Gorki define el "realismo socialista" como la única orientación literaria autorizada en la URSS. Picasso termina Guernica y André Breton llega a México para estar en la primera exposición del subrealismo en la Galería de Arte Mexicano.Nace la filosofía existencialista en Francia.
No hay duda: la vida sobreabundante, creativa, sugestiva, incontrolable. Frida conoce en sus frecuentes viajes a París y New York, y menos frecuentes a Polonia, Checoslovaquia, Moscú y en el propio México, a la mayoría de estos personajes políticos culturales que protagonizaron esa época (y se hace amante de algunos).



Unos cuantos piquetitos: su arte y su drama



“Unos cuantos piquetitos" es otro de sus cuadros, pintado al óleo en 1935 15 y me ha producido una sensación de síntesis de ella misma y su obra: tal vez junto con otro: "Árbol de la esperanza, mantenme firme" de 1946.16
Además de haber sido sometida a más de 32 operaciones quirúrgicas en 29 años, la mayoría en la columna y el pie derecho y que concluyen con la amputación de su pierna derecha en 1953, usó en sus últimos 10 años, 28 corsés: "uno de acero, tres de cuero y los demás de yeso" y pasaba frecuentes períodos en posición casi vertical con bolsas de arena sujeta a los pies para enderezar la columna vertebral. Tuvo al menos 3 abortos terapeúticos y 4 espontáneos, lo que además de la situación física, le producían un tremendo dolor emocional.
Ella fue el centro de su creación en un momento en que el arte era expansivo, dirigido a las masas igual que los discursos políticos y esto la hace profundamente auténtica y tiene necesariamente para ella, un costo social.
"El deseo de ser visto, de ser mirado, es tan primitivo como el deseo de ver"17 nos dice Paul Schilder, por eso Frida se exhibe, necesita ser vista, busca cómo llamar la atención, exagera sus piquetitos y logra finalmente que la vean de la manera más auténtica y profunda que puede haber, como se hace ver una niña, inocente, toda su creación es intimista y en ella se refleja fiel, firme y claramente.
El subrealismo en Europa y el movimiento muralista en México eran contestarios y querían saltar márgenes establecidos y hablar de todo para todos. Frida no puede estar en este torbellino porque ella misma es demasiado torbellino y es la sangre y la historia de su pueblo; Frida no quiera nada, no le interesa figurar en el subrealismo, sólo pintar la verdad que siente.
"Unos cuantos piquetitos" contiene el horror de la posguerra y de las muchedumbres mexicanas hambrientas, el dolor de su cuerpo constantemente torturado y el desafío popular en tacones altos con apenas unos cuantos piquetitos cuando el cuerpo está destrozado.
Es irreverente y desafiante: como diciéndole a la vida con el sarcasmo del pueblo mexicano frente a la muerte: podéis joderme más, te aguanto.
En "Árbol de la esperanza mantenme firme", epígrafe que escribe a manera de banderín político que lleva en las manos, se contempla su lucha sin tregua con ella misma, su propia armonía, aceptación de su situación, increpación enérgica a la vida.
La pintura de Frida relata la historia de un cuerpo que se exhibe y transmite con nitidez su angustia, excitación y lucha por lograr un equilibrio. En su universo el cuerpo es el lugar de la violencia. Con el arte sublima su realidad herida, sus utopías imposibles: “ yo sólo quiero hacer el amor, bañarme y volver a hacer el amor", le decía a su enfermera apenas despertándose de una anestesia en una de sus tantas operaciones; la utopía de la fusión completa.
Se entrega a la pintura con fuerza y la convirtió en baluarte de la vida, en escapatoria de la realidad al tiempo que la profundizaba. Dice Araceli Rico que para comprender los mecanismos de su universo hay que conocer el valor que daba a los colores y que escribe en su diario:


Verde: luz tibia y buena.
Solferino: azteca tlapalli. Vieja sangre de tuna.
Café: color del mole, de hoja que se va. Tierra.
Amarillo: locura, enfermedad, miedo. Parte del sol y de la alegría.
Azul cobalto: electricidad y pureza. Amor.
Negro: nada es negro, realmente nada.
Verde hoja: hojas, tristeza, ciencia.
Amarillo verdoso: más locura y misterio. Todos los fantasmas usan trajes de
ese color... o cuando menos ropa interior.
Verde oscuro: color de anuncios malos y de buenos negocios. 18



La pintura y la cultura popular mexicana más la imaginería religiosa de los siglos XVII y XIX son las dos fuentes de mayor inspiración para Frida; 19
El espacio en el que transcurre el dolor de sus cuadros es siempre reducido, obviamente autobiográfico, y en Frida se reduce a dimensiones inconcebibles: "Hospital Henry Ford", "Operación cesárea ", "Mi nacimiento ", "Unos cuantos piquetitos", "Sin esperanza". Anais Nin, nos dice: una gran pena me ha hecho construir una caverna para protegerme: mi diario", por lo que, aparte de la singularidad de la invalidez de la Frida pareciera que los espacios limitados en las obras de mujeres artistas son también expresión y dan cuenta de la vida de las mujeres, su condición, reducidas a espacios marginales porque "el gran espacio" (en el caso de Frida y Diego esto queda absolutamente claro) se encuentra ocupado por los hombres.
En los grandes repertorios biográficos su vida no figura, no existe, mientras páginas y páginas ilustran la de Rivera y en alguno de ellos se nombra a Frida Kahlo únicamente como la tercera esposa del pintor.



"Solamente una vez,...": Frida y Diego



Frida, en su amor por Diego, fue cursi como romance mexicano de cantina. 0 talvés es que el amor tiene una etiología extraterrestre, de códigos indescifrables. Permitió en su vida una implacable presencia del pintor a quien adora, admira, ama, sufre, perdona infidelidades tremendas, lo venera. Sobre él escribe:
Diego, principio Diego, constructor Diego, mi niño Diego, mi pintor Diego, mi amante Diego, mi esposo Diego, mi amigo Diego, mi padre Diego, mi madre Diego, mi hijo, Diego, yo Diego, universo. 20
De él dependen muchas veces sus recuperaciones y decaídas, de él sus varios intentos de suicidio.
Esto no la inhibe de la pasión por otros hombres y además por el tipo de vida que llevaron estaban cortos y largos períodos separados y había entre ellos un convenio de libertad y respeto, no obstante Diego aceptaba más sus aventuras con mujeres que con hombres y gozaba de una particular manera de verlas.
Por otra parte, Frida sentía de tal manera su piel lastimada, dependía tanto de afecto concretado en caricias y contactos físicos como del aire para respirar, que tampoco hubiese sido posible para un hombre darle satisfacción completa y menos a Diego, ocupadísimo, 21 años mayor que ella y metido en responsabilidades políticas y artísticas de alto nivel.
Se amaron hasta el final. Indiscutiblemente. Con transparencia y fuerza. Era el tiempo de "Solamente una vez"...y "Cuando ese prodigio anuncia el milagro de amarse hay campanas de fiesta que cantan en el corazón..."
"Adiós a mi chaparrita": agonía y muerte.
Sus últimos dos años de dolores continuos eran mermados con 2 botella de coñac por día y montones de calmantes y barbitúricos; confinada casi totalmente a su cama y rodeada de mujeres que le propiciaban los cuidados y los afectos que ella necesitaba, no dejó de pintar y lo hacía rápidamente, aprovechando los momentos que el dolor por el efecto de las drogas se lo permitía, eran pinturas irreverentes, grotescas, burlándose del dolor y de la muerte. Pintó calaveras en carnaval y dejó escritos en las paredes del dormitorio los nombres de todas las mujeres que la acompañaron en esos días. Estaba insoportable y demandaba con exigencia la presencia de amigos y amigas, lo que nunca menguó igual que un terrible sentimiento de abandono y soledad.
En abril de 1953 se realiza su primera exposición en México. Ya estaba cansada y destrozada pero asistió en su cama de hospital, la que hizo decorar a su estilo. En su diario quedó un poema espléndido que es una despedida de la vida en la que va nombrando parte de sus cuadros expuestos en esta ocasión:
La vida callada... dadora de mundos. Venados heridos Ropas de tehuana Rayos, penas, soles ritmos escondidos "La niña Mariana" frutos ya muy vivos. La muerte se aleja, líneas, formas, nidos. Las manos construyen los ojos abiertos los Diegos sentidos lágrimas enteras todas son muy claras cósmicas verdades que viven sin ruidos.
Árbol de la esperanza mantenme firme. 21
El 2 de Julio de 1954 asiste a la manifestación por Guatemala y se enferma de neumonía, muere el 13 de julio de ese mismo año después de hablar con Diego y regalarle un anillo en celebración al aniversario de bodas que se acercaba; no es claro que por la neumonía fuera su muerte, podría también haber sido un suicidio y el poema suyo con el que voy a terminar, para algunas biógrafas es un testimonio de ello. La amputación de su pierna había matado su personalidad, coquetería, sentido estético y acepta la muerte con cariño, como una salida silenciosa:



Calladamente, la pena ruidosamente el dolor, el veneno acumulado... me fue dejando el amor. Mundo extraño ya era el mío de silencios criminales de alertas ojos ajenos equivocando los males. Oscuridad en el día, las noches ni las vivía. ¡Te estás matando te estás matando con el cuchillo morboso de las que estás vigilando! ¿la culpa la tuve yo? Admito mi culpa grande tan grande como el dolor era una salida enorme por donde pasé, mi amor, salida muy silenciosa que me llevaba a la muerte ¡ estaba tan olvidada que esta era mí mejor suerte! ¡Te estás matando! TE ESTAS MATANDO Hay quienes ya no te olvidan! Acepté su mano fuerte.


Aquí estoy, para que vivan 22


Después de múltiples honores, Diego y los más allegados fueron al crematorio, como había sido su deseo y mientras su cadáver avanzaba por varillas de hierro hacia el calor infernal del horno se agarraron de las manos y durante las 4 horas que duró en volver a salir su calavera convertida en polvo Diego y sus amigos entonaron: "Adiós mi chaparrita", "Adiós Mariquita linda" y "La Barca de oro" ....."Adiós mi amor, adiós para siempre adiós".
5 años después muere Diego.
Manhattan y sus cuadros en la actualidad
El imperialismo que Frida detestó y sus múltiples testimonios y vociferaciones en contra de "ese país tan mula" no la han hecho escapar a la mercantilización de sus heridas (físicas y sentimentales). Han puesto precios a "Unos cuantos piquetitos", a "Operación cesárea", a "Sin esperanzas" y en las exclusivas galerías de Manhattan sus obras alcanzan cifras hasta de dos millones doscientos mil dólares. El mercado iguala a músicos con demagogo, a Frida con historietas... La sociedad de consumo está creando fridomaníacos.
Imposible seguir, volvamos a ella:
"Los cambios y la lucha nos desconciertan, nos aterran por constantes y por ciertos. La angustia y el dolor, el placer y la muerte no son más que un proceso para existir".23
"¿Qué sería de mí sin lo absurdo y lo fugaz?" 24
Conclusiones



1. "Frida Kahlo, pata de palo" aún se ríe.
2. Con su traje de tehuana y su joyería antigua esconde y olvida su pierna enferma y su columna rota.
3. Seduce a San Pedro y el séquito de santos se está en el cielo, o la corte de Lucifer y a Lucifer si en el infierno.
4. Sabemos que no está en los repertorios biográficos.
5. NO HAY RESPUESTAS FUERA DE LO AUTENTICO.
Bibliografía citada y bibliografía consultada
Boccanera, Jorge. Hermanas de pasión / Jorge Boccanera. En La Nación, 1 de mayo de 1994. P. 19-20.
Documentación y testimonios sobre Frida Kahlo recogidos por Elizabeth Fuentes Rojas. -- México : [s.n]l, [199-]. 1 v.
Fernández, Víctor Hugo. Pincel de la angustia / Víctor Hugo Fernández. -- En La Nación, 20 de Junio de 1990. P. 3.
Herrera, Hayden. Frida Kahlo : algo más que un mito / Hayden Herrera. En Micaela : Revista de la mujer latinoamericana en Suecia. No. 99 -100, 1993. P. 36-39.
Herrera, Hayden. Frida : una biografía de Frida Kahlo / Hayden Herrera. -- 4a ed.-- México : Editorial Diana, 1988. 365 p.
Rico, Aracelí. Frida Kahlo : fantasía de un cuerpo herido / Araceli Rico. -- 3a ed. -- México : Plaza y Valdés Editores, 1992. 179 p.
Rosa, Yazmín. Autoerotísmo y fascinación / Yazmín Rosa. En La Nación, 23 de junio de 1991. P. 3-4.
Pirenne, Jacques. Historia Universal : las grandes corrientes de la historia / Jacques Pirenne. -- lla ed. -- México : Editorial Cumbre, 1976. 5 V.
Varo, Remedios. Las pintoras : no sólo musas / Remedios Varo. En Mujeres en acción. No. 3, 1993. P. 40-45
1 Calificativo que con la ironía y el sarcasmo que la caracterizaba ella misma se decía después de la amputación de su pierna.
2 Eida Martínez Rocha, nicaragüense y costarricense, mamá de dos hijos, es actualmente alumna de la Escuela de Bibliotecología de la UNA, además de trabajar para la Oficina de Consultoría Regional, el Programa Mujer del Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Escribe poesía, cuentos y ensayos, muchos de los cuales están siendo publicados en "El Nuevo Diario" de Managua y las Revistas "Mujer Fempress" de Chile, "Micaela" de Suecia y "Somos" de la Asociación Nicaragüence de Mujeres "Luisa Amanda Espinoza".
3 En lenguaje popular costarricense es curiosear, mirar pero con sentido un poco clandestino.
4 Rico, Araceli. Frida Kahlo : fantasías de un cuerpo herido / Araceli Rico. -- 3a ed. -- México : Plaza y Valdés Editores, 1992. P. 41
5 Op. Cit. p. 76
6 Herrera, Hayden. Frida: una biografía de Frida Kahlo / Hayden Herrera. -- 4a ed. -- México : Editorial Diana, 1986. pp. 353-354
7 Pellicer, Carlos. Homenaje a Frida Kahlo / Carlos Pellicer. En : Documentación y testimonios sobre Frida Kahlo recogidos por Elizabeth Fuentes Rojas. -- México : [s.n.], [199-] p. 13.
8 Herrera, Hayden. Op. cit. pp. 43-50
9 Herrera, Hayden. Op. cit. pg. 53
10 Herrera, Hayden. Op. cit. p. 53
11 Herrera, Hayden. OP. cit. P. 34
12 Herrera, Hayden. Op. cit. pp. 35-36
13 Herrrera, Hayden. Op cit. P. 92
14 Herrera, Hayden- Op. cit. p. 11
15 Rico, Araceli. Op. cit. p. 77
16 Rico, Araceli. Op. cit- P. 61
17 Rico, Araceli. Op. cit. p. 40
18 Rico, Araceli. Op. cit. p. 147
19 Rico, Araceli. Op. cit. p. 68
20 Kahlo, Frida. Diego / Frida Kahlo. En : Documentación y testimonios sobre Frida Kahlo recogidos por Elizabeth Fuentes Rojas. -- México, [s.n.], [199-]. p. 12
21 Herrera, Hayden. Op. cit. pp. 338-339
22 Herera, Hayden. Op. cit. pg. 345
23 Rico, Aracelli. Op. cit. p. 119
24 Rico, Aracelli. op. p. 103

1 comentario:

Berny Enríquez dijo...

me gusta mucho como escribes ,
saludos
bernarda